Mitos y hábitos de alimentación saludable
En esta edición del blog, repasaremos mitos y hábitos de alimentación saludable. Hay mucha información allá fuera y la mayoría es contradictoria. La mayoría dice que su opinión está basada en algún tipo de experimentación (personal o científica). Lo cierto es que los resultados varían dependiendo de la forma en la que se llevó a cabo el estudio y es posible encontrar soporte para opiniones a favor y opiniones en contra. Lo más confiables es utilizar sustentar la opinión o recomendación en base a un meta-análsisis. Este tipo de estudios consisten en revisar todos las publicaciones realizadas, a los que tengan acceso, sobre un tema en particular, analizar y comparar los descubrimientos arrojados por cada uno de ellos hasta llegar a una conclusión, por lo tanto es más seguro tomar una decisión basada en ellos.
Empecemos por los mitos:
Mito # 1
Es confuso saber qué es y qué no es saludable
El prinicipio de bio-individuales que nos impartieron en el Instituto de Nutrición Integratiga, NY, EEUU explica que cada cuerpo es diferente. Eso implica que lo que es bueno para una persona, no necesariamente lo es para otra. Los medios utilizan la controversia, resaltando las diferencias entro los estilos de alimentación más populares (vegetarino, vegano, keto, paleo, gluten-free, etc.) para ganar clicks y conversiones y olvidan mencionar lo tienen en común todos estos estilos de alimentación y que además los estudios científicos han probado: el ser humano y el planeta prospera cuando se incluyen más vegetales, menos azúcar y carbohidratos procesados. Procura que tu plato incluya también proteínas y grasas saludables de fuente vegetal o animal…¡como prefieras!
Mito # 2
Comer saludable es aburrido
Para muchos comer vegetales se reduce a comer ensaladas y en muchos casos las ensaldas contienen siempre los mismos ingredientes: lechuga, tomate, cebolla… Hay muchas otras formas de comer vegetales: rostizados, al vapor, salteados, licuados en sopa o jugo, etc. La cantidad de vegetales existentes es vasta, muy vasta. En nuestra lista de compra hay más 25. Imagina por un minuto la cantidad de combinaciones que podrías hacer ampliando los métodos de cocción que utilizas y experimentando, al añadir vegetales que normalmente no consumes. ¡Nuevas texturas, sabores y colores podrían poblar tus platos!. Existen literalmente miles de recetas sencillas, creativas y delicosas en Internet para prepararlos de diversas formas. Para muestra te compartimos tres. ¡Ah! Piensa también que no hay nada divertido en envejecer sintíendote enferma…la alternativa no nos suena alentadora. ¿Qué piensas tú?
Mito # 3
Para comer saludable hay que tener fuerza de voluntad
Un meta análisis de 83 estudios demostró que la fuerza de voluntad se desgasta con cada decisión que tomamos durante el durante el día (Hagger, et al., 2010). La recomendación es no depender de la fuerza de voluntar para escoger nuestros alimentos. En vez de ello, los expertos recomiendan crear hábitos que automaticen estas decisiones. Desde el momento que te levantas de la cama, ya estas tomando decisiones y tu fuerza de voluntad se va descargando como la batería de tu celular, solo que más rápido. Para cuando llega la hora del almuerzo, tu cerebro ya te está haciendo jugarretas….está negociando contigo: «esta mañana fuiste a caminar, entonces te mereces un dulcecito». ¿Te suena familiar?.
Ahora, a los hábitos:
Hábito # 1
Planifica lo que vas a comer y prepáralo con anticipación
Herramientas como menú de la semana, listas de supermercado y preparación anticipada de las comidas que más tiempo toman ( las leguminosas por ejemplo). A estas tres herramientas le puedes sumar otra arma secreta: cocinar una vez y comer tres platillos diferentes con la misma base. Por ejemplo: haces un pollo entero al horno y luego lo comes: una vez con vegetales, otra vez desmenuzado con quinoa, cebolla en cubitos y zanahoria rayada y la siguiente vez en un wraps de lechuga con salteado de ajis de colores, hongos y berenjenas. ¿Qué te parece?
La improvisación a la hora de comer es el enemigo número uno cuando estás intentando escoger alimentos que te hacen bien. En conclusión cuando no tienes nada organizado o listo, terminas escogiendo comidas convenientes, listas para comer o cocinar, que por lo general elevan el azúcar en la sangre (justo lo que queremos evitar).
Hábito # 2
Mantén un «food journal» o diario de comidas
Después de la cena, cuando estes satisfecha, escribe en un cuaderno lo que planeas comer al día siguiente. ¿Por qué en ese momento? porque allí es cuando tu cerebro funciona de forma más racional (claro está, si es que la cena no estuvo cargada de carbohidratos procesados como pan o pasta que te dejan sintiéndote aletargada).
Hacer tu lista de lo que vas a comer en el desayuno, almuerzo y cena al día sigueinte disminuye la cantidad de decisiones que debes tomar y por ende no quedas a la merced de tu fuerza de voluntad a la hora de escoger tus alimentos.
Hábito # 3
Al día siguiente come exactamente lo que escribiste. ¡No te compliques! Ya diseñaste un plan. Síguelo.
Hábito #4
Ten a la mano un kit de emergencias para cuando se presentan tentaciones: quizás alguien en casa pidió una pizza…¿qué vas a hacer para no escoger un alimento que no te hace bien?
Define actividades que te permitan trasladar tu atención del antojo a tu propósito de estar saludable. Incluye al menos 5 acciones. Servir a otros es una de las más poderosa porque hace que desenfoques tus pensamientos; hace que entretengas tu mente en el bien de otro (en esos momentos podrías escoger conversar con alguien que necesite atención, hacerle un favor a alguien o expresar cumplidos sinceros a otra persona). Rezar, meditar o repetir afirmaciones son otros ejemplos de actividades que ayudan en esos momentos de tentación, y ¡hay muchas más!. Lo importante es explorar y experimentar las que mejor encajan con tus valores y tu personalidad. En conclusión nadie es más experta en ti que tú misma.
Ojalá esta información sobre mitos y hábitos de alimentación saludable te sea de provecho. Cuando desees vivir el proceso de cambio de hábitos con un aliado en tu esquina que te provea guía y también te ayude hacer auto-exploración…aquí estamos listas y dispuestas a acompañarte, de mano, paso a paso, con compasión y cariño. Si deseas saber qué es coaching de salud, da click al link o coordina una llamada, aprentando el botón al final de este artículo para preguntarnos todo lo que desees saber 🙂
Con cariño,
Gloria y Alina
IIN Health Coaches