Mi médico sospecha que tengo cáncer de mama…¿ahora qué?
El proceso de diagnóstico puede tomar semanas. Este proceso incluye varios tipos de pruebas: radiología e imagen y biopsia. Esperar por los resultados puede ser inquietante y generar ansiedad. Intente controlar su estado de ánimo empleando técnicas de respiración, meditación, yoga u otra disciplina. En caso de que éstas no le funcionen, puede consultar a su médico el uso de ansiolíticos.
Una vez tenga el resultado de todas sus pruebas podrá comprender mejor su situación particular y tomar mejores decisiones, junto con su médico, con respecto al tratamiento adecuado en su caso.
Pruebas que se recomiendan para el diagnóstico
- Mamografía: este estudio es probablemente la herramienta más importante que utilizan los médicos para detectar, diagnosticar, evaluar y dar seguimiento a un paciente que ha tenido cáncer de mama. Consiste en una fotografía de rayos X de la mama. Pacientes con riesgo medio, deben realizarse mamografía de control anualmente a partir de los 40 años para detectar señales tempranas de cáncer de mama. Si la paciente tiene un riesgo alto (como por ejemplo cuando existe historia de cáncer de mama en la familia), pueden decidir comenzar los mamografías rutinarias a una edad más temprana. Las mamografías de diagnóstico son diferentes a las mamografías de detección. Las mamografías de diagnóstico se enfocan en conseguir más información acerca de los bultos o lesiones que se hayan detectado por una mamografía de detección o por un examen físico. En las mamografías de diagnóstico se toman más fotografías con el propósito de obtener las imágenes que se requieren para que el doctor pueda evaluar mejor su caso.
- Ultrasonido: es un estudio de imagen que envía ondas de sonido de alta frecuencia a través de la mama y las convierte en imágenes que se proyectan en una pantalla. Este examen no involucra radiación. Esta prueba no se utiliza por si sola para detectar cáncer de mama, por el contrario, se emplea como complemente de otras pruebas. Si una anormalidad se observa en la mamografía o se palpa es un examen físico, un ultrasonido es la mejor forma de determinar si la lesión es sólida (como un fibroadenoma benigno o cáncer) o con centro líquido (como un quiste benigno), sin embargo no puede determinar si un bulto sólido es canceroso ni tampoco puede detectar calcificaciones. Si la paciente es menor de 30 años, su doctor puede recomendar un ultrasonido antes que una mamografía para evaluar un bulto palpable, dado que las mamografías pueden ser difíciles de interpretar en mujeres jóvenes porque sus mamas tienden a ser densas y estar llenas de glándulas de leche. En la mamografía, el tejido glandular se ve denso y blanco, muy similar a un tumor maligno. En la mayoría de los casos, los bultos en mujeres jóvenes son quistes benignos o aglomeraciones de tejido glandular.
- Resonancia magnética: este estudio de imagen emplea magnetos y ondas de radio para producir imágenes transversales detalladas de la parte interior del cuerpo. Este estudio no usa rayos X, por lo tanto no involucra radiación. Este examen se utiliza para detectar el cáncer de mama en mujeres con alto riesgo (pacientes con un riesgo superior a la media, ya sea porque existe historial de esta enfermedad en la familia o por anormalidades detectadas a través de un estudio genético) porque ayuda a recolectar más información acerca del área en cuestión. Se emplea como un estudio de monitoreo para alertar en caso de recurrencia después del tratamiento.
- PET Scan (Positron Emision Tomography): este estudio puede detectar áreas de cáncer obteniendo imágenes de las células el cuerpo en funcionamiento. Para realizar este estudio se le inyecta a la paciente una sustancia hecha de azúcar y un material radioactivo. Las células cancerígenas tienden a ser más activas que las células normales y absorben más del azúcar radioactivo como resultado de ello. Una cámara especial, luego hace una “scan” del cuerpo para encontrar cualquier área que resalte en la pantalla de la computadora. Esto ayuda a los radiólogos a identificar las áreas donde las células están sospechosamente activas, lo que podría indicar la existencia de cáncer. Este examen se puede ser de gran ayuda para propósitos de evaluación, una vez que la paciente ha sido diagnosticada con cáncer de mama para determinar si el cáncer se ha esparcido a los ganglios o otras partes del cuerpo
- Biopsia: es una pequeña cirugía que se realiza para remover tejido del área que preocupa para ser examinado bajo el microscopio por un patólogo para determinar si hay células cancerígenas presentes. Si el cáncer está presente, el patólogo puede observar las características del cáncer. Los resultados de la biopsia se entregan en un reporte que detalla lo encontrado por el patólogo. Existen diferentes técnicas para realizar una biopsia y muy probablemente el cirujano intentará utilizar aquella que sea menos invasiva, sin embargo la selección del tipo de procedimiento a realizar depende de la situación particular de cada paciente.
- Biopsia con aguja delgada: la aguja que se emplea tiene un centro hueco para remover una muestra de células del área bajo sospecha. En la mayoría de los casos, el radiólogo o cirujano puede sentir el bulto, lo que le permite guiarse para introducir la aguja en el lugar correcto. Este procedimiento se realiza con la paciente acostada y se aplica anestesia local. Usualmente este tipo de biopsia no deja cicatrices. En los casos donde el bulto no puede sentirse, el cirujano o radiólogo necesitará un estudio de imagen como una mamografía o un ultrasonido para guiarse, a esto se le llama biopsia guiada.
- Biopsia con aguja gruesa: la aguja empleada en este tipo de biopsia tiene un centro hueco más grande. Al igual que la biopsia con aguja delgada, este procedimiento se realiza con la paciente acostada y se le aplica anestesia local. El radiólogo o cirujano emplea la aguja de base para remover muestras del tejido sospechoso en forma de cilindro. En la mayoría de los casos la aguja se inserta de 3 a 6 veces para que patólogo reciba suficientes muestras. Usualmente este tipo de procedimiento no deja cicatrices. De igual forma, que en la anterior, si el bulto o lesión no puede palparse a través de la piel, el radiólogo o cirujano deberá utilizar una prueba de imagen para guiarse.
Además de ofrecer resultados rápidos sin mayor incomodidad y sin cicatrices, ambos métodos de biopsia le dan la oportunidad de revisar sus opciones de tratamiento con su medico antes de cualquier cirugía.
La pruebas de detección y diagnóstico intentan encontrar una enfermedad antes de que aparezca algún síntoma. En el caso de cancer de mama, existe la idea equivocada de que si la paciente se siente bien, no tiene ningún bulto y no tiene historial de cancer en la familia, está todo bien. La verdad es que ¾ de las pacientes a las que se les detectó cancer de mama no presentaban factores de riesgo, así que las pruebas de detección temprana son muy importante para todas las pacientes.
Julio Godoy Byerly
Ginecólogo Oncólogo
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